Dr. Federico Alfano

 

Las lesiones meniscales pueden provocar síntomas mecánicos en la rodilla. Cuando éstas provocan bloqueos y derrames, incluso síntomas de inestabilidad mecánica, el abordaje quirúrgico puede proporcionar una mejoría en la función y del dolor.

El completo conocimiento de la anatomía meniscal, de la biomecánica, de los patrones de rotura meniscal, de los resultados del abordaje conservador y de la intervención quirúrgica son esenciales para conseguir un manejo apropiado de estas lesiones.

La morfología característica de los meniscos cubre los dos tercios periféricos de las superficies tibiales articulares, siendo dicha área ligeramente mayor en el platillo tibial externo ocupado por el menisco lateral. El menisco externo tiene forma casi circular y el menisco interno es semicircular (forma de C). En el plano longitudinal, los meniscos son más gruesos en su zona de inserción capsular periférica y se van adelgazando hasta llegar al borde libre articular. El menisco interno es ligeramente más grueso en su parte posterior que en la anterior. La superficie superior de los meniscos es cóncava y se adapta a los cóndilos femorales. La superficie inferior es plana y se apoya sobre los platillos tibiales.

Los meniscos tienen inserciones capsulares que los mantienen en posición. El menisco interno se halla más firmemente anclado a las mismas, por lo que es menos móvil que el externo.

Los meniscos se componen de fibras de colágeno (predominantemente de tipo I), proteoglicanos, glucoproteínas y elastina (1). Las fibras longitudinales de colágeno predominan en la parte periférica del menisco y son estabilizadas por otras fibras orientadas de forma radial, oblicua y vertical. Las fibras de colágeno radiales actúan como nudos y se ondulan circunferencialmente alrededor de las fibras longitudinales para conformar un “envoltorio” capaz de resistir las fuerzas de cizallamiento longitudinal que actúan sobre la red de colágeno (2, 3). Esta disposición de las fibras radiales alrededor de las fibras longitudinales conformando nudos es más importante en la mitad posterior de los meniscos, que son las zonas que tienen que soportar una mayor transmisión de la carga. Debido a que existe una mayor concentración de fibras longitudinales en la periferia, algunos autores han propuesto que las roturas longitudinales se producen primariamente en la parte periférica del menisco (4). En el borde libre del menisco, la concentración de fibras longitudinales es menos abundante, predominando las fibras orientadas radialmente en algunas áreas del menisco. Debido a la alta concentración de las fibras radiales en esta región, se ha advertido una mayor incidencia de roturas radiales en el menisco externo (5).

Aunque en el período de desarrollo prenatal (6), la mayor parte del menisco es vascular, el menisco del adulto conserva únicamente la parte periférica (7). Los vasos perforantes penetran aproximadamente el 30% del tejido meniscal, cubriendo dos tercios de la parte avascular del menisco hacia el borde libre del mismo (8, 9). El patrón vascular del menisco del adulto afecta al pronóstico de la sutura (reparación) meniscal.

Es importante conocer el aporte vascular meniscal en los casos de bloqueos articulares, derrames a repetición, y/o síntomas mecánicos secundarios a rotura meniscal resistente al tratamiento conservador. En base a este conocimiento, a la edad del paciente y a las características de la lesión, se determinará si la reparación meniscal es posible o no. En caso de que no sea posible, se indicará la resección meniscal. El objetivo en el manejo de la patología meniscal es conservar la mayor cantidad de tejido meniscal posible: intentar rehabilitar al paciente en el caso que se pueda evitar la intervención quirúrgica, y, en el caso que la cirugía esté indicada, lo ideal es realizar la reparación  (10, 11) por sobre la resección. Probablemente, los medios más fáciles para definir las roturas meniscales con respecto a la vascularización de sus zonas son los establecidos por Arnoczky y Warren (8, 9). La zona periférica rojo-roja ocupa los 3mm de la parte periférica meniscal y mantiene un aporte sanguíneo excelente.

Debido a las funciones mecánicas del menisco, siempre se debe intentar conservarlo. Los meniscos distribuyen la carga mecánica, absorben las fuerzas de choque, participan en la estabilidad articular y lubrican el cartílago subyacente. El menisco intacto convierte las fuerzas axiales en fuerzas de desplazamiento radial. La energía se disipa hacia la parte periférica del menisco que, debido a su forma cónica, lo desplaza lateralmente. La extrusión meniscal es contrarrestada por los nudos que forman las fibras radiales.

Cuando hay lesión meniscal, hay alteración en la distribución de cargas (14) y en la estabilización articular.

Esta alteración puede producir sintomás mecánicos; bloqueos, inestabilidad y sobrecarga articular. Esta sobrecarga articular puede evidenciarse en imágenes como la Resonancia Magnética Nuclear.

 

Presentación de un caso

Paciente de 40 años con lesión meniscal interna del cuerno posterior de 3 meses de evolución.

El dolor mecánico es explicado por el sistema neurológico de los meniscos. Este sistema sólo llega a la parte periférica de los mismos y no llega al borde libre (12, 13). Esto explica cómo las roturas periféricas son sintomáticas, y cuanto más centrales menos síntomas producen. Sin embargo, las roturas centrales del borde libre meniscal pueden crear fuerza de tracción sobre la parte periférica del menisco, y aparecer síntomas a pesar de que la rotura no se extienda hacia la parte periférica.

Recomiendo realizar la cirugía artroscópica de menisco en los casos que el paciente refiera un dolor mecánico de rodilla que no mejore con rehabilitación, y en los casos en los cuales el paciente sufra bloqueos de la articulación de la rodilla secundario a una lesión en “Asa de Balde”. Idealmente, en los pacientes jóvenes que requieran además una cirugía de Ligamento Cruzado Anterior, la indicación es la sutura meniscal, mientras que en el resto de los casos la resección meniscal puede ser adecuada.

 

Bibliografia

 

  1. Buckwalter JA. Injuries to meniscus. In Delee JC. Eds: Orthopaedic Sport Medicine. Philadelphia, WB Saunders, 1994, p 108.
  2. Keene GCR et al: The natural history of meniscal tears in ACL insufficiency. Am J Sport Med 21: 672.
  3. Kurosawa H: Loadbearing mode of the knee joint. ClinOrthop 144: 283, 1980.
  4. Sprague NF: Arthroscopic meniscal resection. In Scott WN, ed: The Knee, Boston, CV Mosby, 1994, p 527.
  5. Ferrer-Roca O: Lesions of the meniscus. Part 1: Macroscopic and histologic findings. ClinOrthop 146: 289, 1980.
  6. Clark CR, Ogden JA: Development of the human knee joint. J Bone Joint Surg Am. 65; 538, 1983.
  7. Fu FH: Meniscal injuries. In DeLee JC Drez D, eds: Orthopaedic Sport Medicine. Philadelphia, WB Saunders, 1994, p 1146.
  8. Arnoczky SP, Warren RF: The microvasculature of the human meniscus. Am J Sport Med 10: 90, 1982.
  9. Arnoczky SP, Warren RF: The microvasculature of the meniscus and its response to injury: An experimental study in the dog. Am J Sport Med 11: 131, 1983.
  10. Hede A, Svalastoga E: Articular cartilage changes after meniscal lesions: Repair and meniscectomy studies in the rabbit knee. ActaOrthopScand 62: 319, 1991.
  11. Tenutta JJ: Arthroscopic evaluation of meniscal repairs, factors that affect healing. Am J Sport Med 22: 797, 1994.
  12. O´Connor BL: The structure and innervation of cat knee menisci, and their relation to a “sensory hypothsesis” of meniscal function. Am J Anat 153: 431, 1978.
  13. Wilson AS: Studies on the innervation of the medial meniscus in the human knee joint. Anat Rec 165: 485, 1969.
  14. Buckwalter JA: Injuries to meniscus. In DeLee JCDrez D, eds: Orthopaedic Sport Medicine. Philadelphia, WB Saunders, 1994, p 108.

Lic. Mariana Roca

 

Las lesiones de origen postural, son lesiones por uso excesivo que, a diferencia de las lesiones agudas, no tienen un traumatismo desencadenante bien definido, son el resultado de una carga excesiva durante cierto tiempo. Entender el mecanismo que produjo la lesión hace posible el tratamiento causal. Estas lesiones representan un desafío para el diagnóstico ya que el dolor que se origina en una zona específica puede desencadenar un dolor secundario en otra zona a distancia.

Existen distintas formas de rodillas, cuando estas se desvían van más allá de los límites normales y pueden modificar la posición de la pelvis, alterar los componentes articulares de la rodilla, causar asimetrías en el aparato locomotor (produciendo escoliosis y generando artrosis por un desgaste en zonas de mayor compresión) y debilitar la musculatura cercana a la articulación con la consecuente fatiga en la bipedestación.

Teniendo en cuenta el movimiento en conjunto de los miembros inferiores, a la hora de examinar la rodilla se debería analizar también a sus articulaciones vecinas: cadera y tobillo como principales compensadores.

 

¿Cuáles son los distintos tipos de rodilla?

Genu valgo: es el desplazamientode la rodilla formando un ángulo abierto hacia afuera entre fémur y tibia. Esto conlleva una sobrecarga del menisco externo.

Genu varo: las rodillas se alejan del eje medio del cuerpo quedando “arqueadas”. Habrá una sobrecarga del menisco interno.

 

 

Genu recurvatum: en el vemos una hiperextensión anormal de rodilla. Aumenta la actividad del recto anterior del cuádriceps que lleva a la rótula a una posición más alta de lo normal, al no quedar suficientemente ajustada en la tróclea femoral, se suma una inestabilidad lateral a la hiperextensión.

Genu flexo: Es una deformidad de la rodilla en la cual la articulación se encuentra de forma permanente en flexión. Aquí la cadena muscular de flexión es quien se encuentra sobreprogramada. Aumenta la tensión en la parte anterior de la articulación, la rótula y las terminaciones del cuádriceps quedan sometidas a fuertes presiones que pueden llevar  a tendinopatías rotulianas y a deterioros en el cartílago rotuliano. Los músculos isquiotibiales sufren contracturas y distensiones por tolerar con dificultad movimientos rápidos en extensión.

 

 

¿Cuándo se lesiona el ligamento cruzado anterior?

El varo de rodillas se ve favorecido en deportistas porque favorecen naturalmente la cadena muscular de apertura, y de aquí deriva la frecuencia de lesiones del ligamento cruzado anterior al final de un partido en un movimiento de flexión y rotación.

Se ha observado una disminución del rango de movimiento de la cadera en pacientes con lesión de ligamento cruzado anterior, principalmente a expensas de la rotación interna en deportistas recreacionales. Aparentemente esto ocurre en ambos miembros inferiores por lo que es razonable pensar en causas constitucionales más que adquiridas. Una de esas causas constitucionales es un recurvatum de rodilla mayor a 10°.

 

Conclusión

Debemos focalizarnos en determinar los factores de riesgo para implementar planes de prevención de lesiones, reeducando a partir del equilibrio de cargas sobre ambas rodillas para aumentar la resistencia en posición de pie y reeducar la marcha.

Ya que no hay una lesión idéntica a otra, la evaluación, diagnóstico y tratamiento  deberán tener en cuenta la situación general de la persona.

Para lograr una reeducación, habrá que tener en cuenta  la propiocepción y la integración de las correcciones posturales  al gesto deportivo según cada actividad.

Bibliografía

  • Dr. Jorge Chahla, Dr. Damián Arroquy, Dr. Gonzalo Perez Herrera, Dra. Belén Orlowski, Dr. Jorge Guiñazu, Dr. Martín Carboni, Dr. Tomás Vilaseca Lesión del Ligamento Cruzado Anterior: ¿Es la disminución de la movilidad de la cadera un factor predisponente? Artroscopia 2014,  | Vol. 21, Nº 4 : 121-123 
  • Tainaka, K., T. Takizawa, H. Kobayashi, and M. Umimura, Limited hip rotation and non-contact anterior cruciate ligament injury: A case-control study. Knee, 2014. 21(1): p. 86-90.
  • Busquet, Leopold. (2004). Las cadenas musculares tomo IV. Barcelona: Ed. Paidoribo
  • Souchard, Philippe Emmanuel. (1980). El metodo del campo cerrado – Enfoque somato-Psiquico. Bilbao «Instituto de terapias globales». 2° Edicion

Lic. Ana De La Cruz

Es común observar que la sociedad en general desconoce aspectos relacionados con esta dolencia que afecta a tantas personas, como así también, las herramientas de que dispone para transitarla con menor padecimiento.

Con este artículo nos proponemos modificar esa realidad, poniendo a su disposición información útil sobre la escoliosis y su tratamiento desde el abordaje del Método RPG (Reeducación Postural Global).

 

¿Qué es la escoliosis?

La escoliosis es una deformación morfológica de la columna vertebral.

Algunos autores la describen como una alteración tridimensional, debido a que las vértebras se lateralizan, rotan y posteroflexionan.

Desde RPG se añade un componente más: la compresión.

De manera tal que debería definirse como una alteración cuatriplanar de la columna vertebral, en la que las vértebras no solo se lateralizan, rotan y posteroflexionan, sino que, además, sufren una compresión causada por la acción de la fuerza de gravedad y por nuestras propias tensiones musculares. (1)

 

Función de la columna

Ahora bien, ¿Por qué en lugar de tener vertebras articuladas no tenemos un gran hueso que nos sostenga parados y listo? Porque justamente, la función de nuestra columna es facilitarnos, amortiguar y permitir movimientos integrados de nuestro cuerpo.

 

Nuestra columna vertebral nos sostiene en una posición mientras realizamos un movimiento. Músculos y articulaciones deben, a la vez, sostenerla y moverla.

Los músculos de la estática como los paravertebrales aseguran la dinámica (movimiento) por su contracción y a su vez la estabilizan (sostienen en posición) por su actividad tónica y su resistencia fibroelástica.

El ser humano está en una continua búsqueda y adaptación del equilibrio. Nuestro cuerpo no es simétrico, lo que lleva a afirmar que es imposible encontrar una columna vertebral perfecta. Si el equilibrio está asegurado a partir del momento en que la línea de la gravedad cae en el medio del polígono de sustentación, entonces se trata de una suma de desequilibrios.

 

Gracias a la aplicación de conceptos biomecánicos, RPG intenta comprender y tratar la escoliosis. Las observaciones más importantes que debemos tener en cuenta son:

  • Más allá de su forma e importancia, la escoliosis continúa garantizando la posición erguida y respeta automáticamente el equilibrio general del cuerpo.
  • Los músculos espinales presentan siempre un estado de retracción fuerte.
  • A excepción de la escoliosis antálgica, la escoliosis no constituye una lesión. Todas las vertebras tienen libertad de movimiento. Se trata de una deformación morfológica de carácter macroscópico.
  • Las escoliosis en niños y adolescentes son indoloras.

 

Esto nos lleva a concluir en las TRES CLAVES planteadas por Ph. Souchard:

  • El raquis escoliótico no puede disociarse de fenómenos fisiopatológicos de la musculatura estática que, por si sola, puede garantizar el mantenimiento de su equilibrio en torsión.
  • Cualquiera sea la causa de la escoliosis, su instalación y su fijación están ligadas a una retracción asimétrica de los músculos espinales.
  • La escoliosis es una patología de adaptación que responde a las reglas de los mecanismos automáticos de adaptación o de defensa. (1)

 

¿Qué hacemos si tenemos escoliosis?

La escoliosis es generalmente un desequilibrio o alteración de la columna de origen idiopático, esto significa que no se sabe muy bien qué es lo que la genera, y usualmente se da en una edad temprana y nos acompaña toda nuestra vida. Ahora bien, qué podemos hacer?

Desde el punto de vista de RPG, intentamos educar al paciente, no importa la edad del mismo. Que sepa que el cuidado en la elongación y rotaciones de la columna es algo a lo que debe prestarle atención durante toda su vida.

En edad temprana, los resultados realizando relajación de los músculos paravertebrales, elongación y desrotación de la columna de manera sostenida, ayudado por un profesional, son excelentes, evitando un aumento en la cantidad de grados de rotación, y a veces hasta disminuyéndolos.

Los adultos jóvenes, son los que suelen comenzar con molestias, es clave comenzar un tratamiento para evitar que esas molestias generen compensaciones, que después deriven en  lesiones en la columna más complicadas, como por ejemplo una hernia.

En el adulto y el adulto mayor, el tratamiento será recuperar flexibilidad de columna, disminuir síntomas, y reeducar el cuerpo en general a las adaptaciones.

No importa la edad, el sexo, los años de inactividad ni de haber hecho oídos sordos a los síntomas! Siempre se puede hacer algo, algún cambio, para cortar con el círculo vicioso de dolores y adaptaciones, y sobrellevar la escoliosis de una forma más ¡feliz!

 

Bibliografia

(1)  Escoliosis: su tratamiento en fisioterapia y ortopedia / PhilippeSouchard, Marc Ollier. –Madrid: Médica Panamericana [2002]

Core

Lic. Eduardo Tondelli

Core. Una palabra que cobra cada vez más importancia por parte de los entrenadores, preparadores físicos y kinesiólogos. Un término medianamente nuevo, proveniente del anglosajón, que significa núcleo. Si bien es difícil precisar el momento histórico exacto del primer uso del término, podríamos decir que es 1950 cuando Florence Kendall describió por primera vez la importancia de la posición neutra de la pelvis en la higiene lumbar, a lo largo del tiempo transcurrido hasta la actualidad el concepto CORE fue mutando, y gracias a todos los aportes de Bergmark, Hodges, Richardson, Panjabi entre otros, para definirlo como el complejo lumbo-pélvico-cadera, formado por componentes pasivos, como la pelvis, las vértebras lumbares y la última dorsal, ligamentos, discos, capsulas, las últimas 6 costillas y la fascia toracolumbar, formada por componentes activos, los músculos del CORE y formada por componentes neurales que conectan a los dos componentes anteriores.
A este gran complejo profundo similar a una “caja” como describe Akuthota en “Core strengthening” (2004), nosotros lo describiremos como una gran lata de gaseosa ubicada en la profundad del abdomen y lo llamaremos subsistema de estabilización. Esta lata conformada arriba por una “tapa”, el diafragma respiratorio, abajo por un “suelo”, el suelo pélvico, formado por los músculos del periné, rodeando este fondo y tapa, el gran Tranverso del Abdomen cubriendo de forma circular y por atrás, en forma de cierre, el Multifidus del raquis o Transverso espinoso.

Esta lata “pCorerofunda”, conformada por musculatura profunda, por fuera es cubierta por una túnica muscular superficial formada por músculos tales como Oblicuo Mayor y menor, recto abdominal, glúteo mayor, medio y menor, aductores, isquiotibiales, romboides, dorsal ancho, paravertebrales, y lo llamaremos subsistema de movimiento. Según Willardson estos dos sistemas descriptos serían llamados, local y global. El gran psoas iliaco, si bien tiene localización profunda lo ubicamos dentro del sistema de movimiento. Cada uno de estos subsistemas tiene la función que indica su nombre. Estabilidad y Movimiento.
Sabiendo su conformación debemos saber cuál es la importancia y cuál es la función principal del CORE. Desde hace muchos años, especialistas en Kinesiología y Terapia Física tales como Mc Gill, Greenwood, Willardson, Akuthota entre otros, han tratado de darle solución al origen de dolor de espalda baja o Low back pain en inglés, y encontraron en el entrenamiento de la estabilización del CORE razones suficientes.
La función principal es la estabilización intervertebral de la columna lumbar con respecto a la pelvis y a la parte inferior del tórax, tratando de controlar el aumento de las fuerzas de compresión y rotación, que se producen entre los segmentos.
En cuanto a cada función muscular, el tranverso del abdomen tiene una función de controlador de las vísceras, evitando que se vayan hacia adelante como sucede en persona con abdomen distendido. Esta función del transverso complementa la función del diafragma respiratorio que durante la inspiración desciende para apoyarse en las vísceras, favoreciendo el ingreso de aire a los pulmones por generación de presión negativa en el tórax, las vísceras se encastran en la pelvis teniendo íntimo contacto con el suelo pélvico, siendo éste el receptor de las mismas durante la inspiración o en la maniobra de Valsalva. La maniobra de Valsava ocurre constantemente en la vida, durante el estornudo, la carcajada, la tos, y al defecar. El transverso espinoso incrementa la estabilidad rotatoria y favorece en la estabiliadad de cada vértebra. Cuando el core es estabilizado manteniendo la presión intraabdominal controlada, como describe Kapandji, la presión de los discos entre D12 y L1 disminuye un 50 %, y entre L5 y S1 30%.
Richardson y Hodges (1999) comprobaron a través de una interesante investigación, que antes de realizar un movimiento con la extremidad superior (elevación del brazo al costado del cuerpo), el primer músculo en contraerse es el transverso del abdomen, poniendo en evidencia que el movimiento es anticipado por la estabilización. Vemos en la tabla como al elevar el brazo al costado del cuerpo (shld Abd), el Transverso (Tra) es el primero en contraerse.

Hodges

De esta manera se puede concluir que estos dos sistemas son sinergistas, es decir se complementan, no pueden funcionar en la ausencia de uno de ellos.
Los movimientos deportivos se basan en objetivos determinados, tomemos el ejemplo de un tenista haciendo un golpe de drive, el extremo distal que sería la raqueta golpeando la pelota, se conecta con la mano, siendo ella, en este ejemplo, el último eslabón de la cadena humana de movimiento, previamente pasando por el codo, hombro y tronco. Al estar el tenista de pie, firmemente en el piso sustentándose y transfiriendo la fuerza hacia la raqueta, el CORE sería zona donde cruzan y se neutralizan todas las fuerzas de ese momento, un nexo entre el piso y la pelota. Imaginémonos un CORE inestable, donde los únicos perjudicados serían los pobres discos intervertebrales, quienes serían las victimas de soportar esa fuerzas de rotación y compresión de las cuales hablamos anteriormente.
El entrenamiento del CORE es importante porque a través de su estabilización y control se puede generar una mejor transferencia de fuerzas necesarias para lanzamientos, levantamientos, golpes con elementos tipo tenis y hockey; mejora la postura, el control pélvico y la correcta alineación lumbar favorecen una mejor descarga en cada disco intervertebral; previene lesiones, abordando las disfunciones del centro del cuerpo, evitamos desbalances, compensaciones de músculos sinergistas y patrones lesionales, incluyendo desde hombro hasta la rodilla; brinda tratamiento del dolor de espalda baja como la inestabilidad intervertrebral, y también se puede utilizar como terapia de disfunciones del suelo pélvico, como precocidad en hombres y prolapsos en mujeres, como también así la incontinencia urinaria en ambos sexos debido a la reeducación de los músculos del piso pélvico.

Son muchos los ejercicios que se pueden usar para darle un golpe de horno a nuestro CORE, muchas veces se trata de un “descubrimiento”, de esos músculos que nunca entrenamos. Para favorecer la conciencia corporal usamos el ejercicio de BRACING, que se realiza acostados con la espalda apoyada y rodillas flexionadas, intentamos “hacernos flacos”, disminuyendo el diámetro de nuestro abdomen, o bien “llevando el obligo a las lumbares”, otro que podemos hacer para diferenciar es la báscula pélvica anterior y posterior, sería el: “mete cola y saca cola”.
Aumentando el nivel de dificultad, adentrándonos en los ejercicios del sistema de estabilización, vamos a describir algunos ejercicios gimnásticos que se usaban desde hace años pero en las últimas décadas han tomado fuerte participación en constantes investigaciones científicas. En 1880 Geo H. Taylor ya los describía en su libro “Health by excersice” como los “holdings excersices”, ellos son la “Plancha ventral”, que se realiza usando como únicos apoyos en el suelo los antebrazos con las palmas enfrentadas y las puntas de los pies, manteniendo el cuerpo suspendido en el aire, totalmente extendido y buscando el BRACING abdominal que describimos anteriormente. Este es un ejercicio que podemos usar manteniendo la posición en el tiempo.

plancha

Otro ejercicio es el “Puente Lumbar”, acostado apoyando la espalda en el suelo con las rodillas flexionadas, las manos apoyadas en el suelo, y el objetivo es elevar la cola del suelo y mantener una alineación entre muslos pelvis y tronco, acá también se enfatiza el concepto de BRACING abdominal. Para entrenar podemos mantener la posición en el tiempo o bien elevar y descender la pelvis en repeticiones seriadas.

puente lumbar

Desde la posición de cuadrupedia, o sea con 4 apoyos en el suelo, vamos a describir el “Superman” , apoyamos en el suelo rodillas y puntas de pies, las caderas en ángulo de 90°, la columna alineanda, manteniendo sus curvas normales, o sea el tronco paralelo al suelo, manos apoyadas en la misma alineación con la rodilla y pie del mismo lado, en un ancho no más al de los hombros, desde esa posición enfatizando el BRACING se eleva un brazo y la pierna del lado contrario quedando formada una diagonal, luego vuelven a su lugar de inicio y se hace con la otra diagonal. Se pueden mantener en el tiempo las posturas en cada diagonal o bien se hacen repeticiones seriadas.

superman

Ya vimos, ejercicios acostados boca abajo, boca arriba, en cuadrupedia y por último vamos a describir un ejercicio que se realiza parado. Posicionándonos parados manteniendo el BRACING, vamos a sujetar con nuestras manos, en íntimo contacto con el pecho, el extremo de una banda elástica que va a estar tensa desde una sujeción externa ubicada a uno de nuestros lados, por ejemplo a la derecha. La banda va a estar tensa atada, desde la sujeción que se situará nuestra derecha, sin perder la tensión de la banda, vamos a estirar nuestros brazos frente a nuestro pecho y manteniendo el BRACING vamos a recibir y sostener la tensión que proviene de nuestra derecha. Lo mismo se realiza de la izquierda. Este ejercicio se puede realizar sosteniendo las posiciones en el tiempo o bien en repeticiones seriadas.

core
Estos ejercicios del sistema de estabilización, poseen poco o nulo movimiento del CORE, más bien, tratan de responder a tensiones constantes, por ellos que los músculos participantes poseen líneas de tensión paralelas al suelo, fibras de contracción lenta pero una alta tolerancia a la fatiga. Son ejercicios de gran calidad y deben ser realizados en etapas tempranas del entrenamiento, entendiéndolos como ejercicios que se ubican en la base de la pirámide.

Y te preguntarás cuales son los ejercicios del sistema de movimiento. La respuesta la sabés……, si! , son los ejercicios que siempre te marcaban en el gimnasio, los crunches de abdominales, los ejercicios de espinales, los giros de oblicuos, los ejercicios de pies a la barra, etc. Aquellos ejercicios que se apoyan sobre la estabilidad generada para producir movimiento de mayor rango articular. Ejercicios que reclutan músculos con fibras de dirección oblicua, y perpendiculares al suelo, atraviesan más de una articulación y poseen mayor cantidad de fibras rápidas. Son los más específicos para el entrenamientos de diversos gestos deportivos.

Esto los deben hacer todas las personas?, cuanto hago? y que hago? Tanto el kinesiólogo como el entrenador te deben evaluar y prescribir los ejercicios que necesitas. Como saber si te evaluaron algunas vez o no? Te vamos a explicar cómo evaluamos en el consultorio, el CORE y sus capacidades. Hay varias formas para hacerlo.

El FMS, es una herramienta de evaluación global que, a través de siete ejercicios específicos, se van a evidenciar deficiencias y desbalances marcando asimetrías y patrones disfuncionales estableciendo puntos de partida para el tratamiento. Lo positivo de éste método de evaluación es que nos dice si el CORE esta funcionando bien en un movimiento exigente o no.
El TEST DE SAHRMANN evalúa el complejo a través de 5 progresiones de movimiento acostado con la espalda apoyada, es muy fácil de usar.
El STABILIZER es un dispositivo a base de un esfingomanómetro que sensa diferentes presiones que se aplican al manguito ubicado en la espalda baja del paciente. Este debe estar acostado boca arriba. Se van evaluando las presiones que genera la columna lumbar a medida que se le presentan variantes de ejercicios a cumplir.
El TEST STANTON Es un test básico muy conocido. Mide el tiempo en cual nos podemos mantener en posición de plancha ventral.
El TEST DE HICKS. Es un test ortopédico que evalúa la inestabilidad de cada segmento lumbar.
El EMG (electromiograma). Evalúa la actividad eléctrica del músculo, expresada en un gráfico. Esta evaluación es muy específica pero costosa y poco práctica. No se utiliza mucho en consultorio, es más utilizada cuando hay alguna afección de cierto nervio motor o en las investigaciones.

Una vez obtenidos los resultados de la evaluación se debe programar el entrenamiento del CORE que debe ser sistemático, respetando una frecuencia diaria y semanal, con progresiones constantes, o sea poniendo dificultad a cada ejercicio para que cada vez cueste un poco más hacerlo. Para ello nos valemos del uso de diversos planos de movimiento, posiciones corporales, diversos elementos y rangos de movimientos. Las variables del entrenamiento como lo son el volumen, la frecuencia, la densidad y la intensidad deben estar reguladas de forma correcta para evitar sobreentrenamiento o caer en una falta de estímulo eficaz por acostumbramiento muscular.