“EL PASTO ES PARA LAS VACAS”

Lic. Diego Méndez, CMP

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El tenis jugado en césped es un deporte completamente diferente al resto de las superficies. Y eso salta a la vista con algunos resultados sorpresivos que se dan con más frecuencia que en otros torneos. Este terreno también es especial a la hora de evaluar los efectos que genera en el cuerpo del jugador.

El césped es considerado una de las superficies más rápidas dado que es donde menos pica la pelota y, por lo tanto, el tenista debe jugar la mayor parte del tiempo en una posición de flexión de tronco y miembros inferiores (“agachado”) mayor al resto de las superficies. Esto genera una sobrecarga de la cadena posterior y lateral en estas regiones del cuerpo; como son los isquisurales, el gluteo medio, el cuadrado lumbar, entre otros. Por permanecer mucho tiempo en esta posición de flexión de rodillas también se pueden agravar lesiones preexistentes en el tendón rotuliano.

Cómo podemos hacer para prevenir o solucionar estos dolores?

Preventivamente podemos comenzar un plan de fortalecimiento excéntrico de estas estructuras las semanas previas al cambio de superficie para que se vayan adaptando a ese tipo de trabajo y sufran lo menos posible el cambio abrupto de superficies.

Si no lo hicimos, y aparecen estas molestias, podemos poner mas énfasis en los estiramientos que se muestran a continuación y/o ayudar a relajar estos músculos con un foam o con terapias manuales aplicadas por un Kinesiologo.

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