Los 15 puntos clave para una rehabilitación de plástica de LCA

Los 15 puntos clave para una rehabilitación de plástica de LCA

Lic. Diego Méndez, Lic. Pablo Policastro y Lic. Gabriel Willig

La rehabilitación posquirúrgica del ligamento cruzado anterior de la rodilla dependerá de varias situaciones como serán la técnica utilizada, el estado de la rodilla y de todo el tren inferior y hasta del paciente en general, la edad del paciente, su actividad laboral y deportiva, etc etc etc
Pensamos que sería útil mencionar ciertos puntos que se pueden aplicar a la mayoría de las rehabilitaciones.

1. No exigir a todos los pacientes por igual. Así como la preparación física de un atleta de alto rendimiento no es igual a la de un oficinista que realiza el mismo deporte de forma amateur, la rehabilitación y los tiempos posquirúrgicos de cada una de éstas personas también variarán. El deportista profesional tiene otras posibilidades de descanso, nutrición, estrés, etc que le permitirán asimilar mejor las cargas de la rehabilitación y, por consiguiente, la exigencia podrá ser mayor y los tiempos, quizás, menores.
2. No es necesario esperar para descargar el peso en el posoperatorio. Esto puede realizarse en el período agudo sin ningún riesgo de ruptura del injerto, siempre y no se hayan realizado otros procedimientos quirúrgicos que lo impidan.
3. Lograr la extensión completa lo más pronto posible. Existe una ventana terapéutica en la que es más fácil conseguir ciertos logros, no nos dejemos estar con éste. Cualquier limitación en la movilidad de extensión puede traer muchísimos problemas a futuro, locales y a distancia. Si no podemos lograrla, es de mucha utilidad comunicarnos con el traumatólogo que lo operó.
4. Evacuar el edema lo antes posible. No hace falta que empecemos a fortalecer el cuádriceps apenas sale del quirófano. El edema intraarticular de rodilla genera una inhibición refleja de los músculos intervinientes en la articulación y no permitirá que ganemos fuerza. Primero debemos evacuar el edema para luego enfocarnos en el largo camino que nos queda.
5. Podemos comenzar con la bicicleta fija cuando querramos. Siempre que el paciente cumpla con las condiciones clínicas podrá realizar esta actividad.
6. Es fundamental que el paciente adquiera un correcto patrón de sentadilla. La debilidad del cuádriceps sumada a un patrón de sentadilla con demasiada proyección anterior de la rodilla y quizás colapso medial de la misma por debilidad de todo el tren inferior pueden hacer que aparezcan síntomas relacionados a una hiperpresión o desplazamiento rotuliano. El trabajo sobre la técnica de éste movimiento y el fortalecimiento de la musculatura glútea pueden evitarnos este problema que muchas veces hace que la rehabilitación se prolongue más de lo esperado.
7. Respetar las fases de vulnerabilidad del injerto. El injerto pierde fuerzas de tensión durante las primeras 10-12 semanas de colocado para luego recuperarlas. Exigirlo en su fase vulnerable pone en riesgo la salud del mismo y de todo el proceso posquirúrgico.
8. Los saltos y los trabajos de amortiguación del impacto deben anteceder al trote. La carrera es una sucesión de saltos y amortiguaciones que, si no nos aseguramos que sean lo más simétricamente posibles antes de comenzar a trotar, es probable que nos traigan varias compensaciones y dolores que pueden alargar la rehabilitación.
9. Dejar la estocada para el final. La estocada es uno de nuestros ejercicios preferidos, pero también es un ejercicio que, si se utiliza en exceso puede traer problemas similares a los del punto anterior.
10. El diámetro cuadricipital no es una medida de fuerza y estabilidad. Muchos pacientes equiparan el diámetro cuadricipital de la rodilla operada con respecto al lado no operado, varios meses después de la cirugía a pesar de recibir un correcto tratamiento.
11. No olvidarse de trabajar la rotación. La rodilla es una articulación que, por más que no tenga a la rotación como movimiento primario, necesita de ella para realizarlos. La mayor parte de los deportes en donde la lesión del LCA es frecuente, presentan movimientos de frenos y cambios de dirección que ponen en una situación vulnerable al ligamento. Debemos trabajar esta estabilidad rotacional para lograr evitar estos riesgos.
12. Cadena cinemática abierta (CCA) vs cadena cinemática Cerrada (CCC). La CCA es fuertemente controvertida debido a que se cree que genera menor cocontracción, menos estabilidad y por ende podría producir más stress a nivel del injerto. Sin embargo, la evidencia científica es controvertida. La combinación de ambas modalidades es lo más funcional.
13. La estabilidad de la rodilla no debe medirse solo por pruebas clínicas. Que un test ortopédico como Lachman o Cajón anterior arrojen resultados negativos a la evaluación no significa que la rodilla se encuentre lo suficientemente estable como para realizar actividades funcionales. Existen muchísimos tests funcionales que pueden acercarnos más a la idea de estabilidad.
14. El alta del paciente no se realiza en base a tiempos posoperatorios. Debemos tener en cuenta varios factores (tiempo y calidad de la rehabilitación kinésica, clínica del paciente, medidas funcionales, capacidades biomotoras del paciente).
15. Alteraciones posturales del individuo pueden poner al injerto (y al LCA anteriormente) en una posición de tensión. La posición tanto de la rodilla como de otras regiones adyacentes pueden predisponer el fracaso de la rehabilitación a largo plazo. Algunos ejemplos de esto son la pronación del retropié (genera una rotación tibial interna), genu recurvatum, genu valgo (el LCA es un estabilizador secundario del valgo de rodilla), retracción de la musculatura aductora (aumenta el momento valguizante), etc.